Inicio Noticias El dumping social puede provocar “el desmantelamiento de la UE”, según Macron

El dumping social puede provocar “el desmantelamiento de la UE”, según Macron

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Lo prometido es deuda. Emmanuel Macron es bien consciente de ello. Las vacaciones estivales han llegado a su fin para el presidente de la Quinta República y la agenda se anuncia ardua. La reforma de la ley laboral, cuyo primer borrador deberá aparecer a finales del verano, será, sin duda, uno de los puntos esenciales de su vuelta a una realidad política que no estará exenta de críticas.

Mientras los principales sindicatos franceses, UGC y SUD, ya han confirmado su respaldo a la manifestación, prevista para el próximo 12 de septiembre, contra la polémica reforma, el expresidente François Hollande no ha titubeado a la hora de unirse a las críticas. “No habría que pedir sacrificios inútiles a los franceses (…) Ni flexibilizar, aún más de lo que hemos hecho, el mercado del trabajo (…)”, aconsejó Hollande, este martes, a quien fuera su pupilo.

La polémica normativa permite a las empresas contratar a empleados de otros países de la Unión Europea bajo unos requisitos básicos: el país de acogida establece el salario, el horario laboral o el régimen de vacaciones, mientras que las cotizaciones dependen del país de origen. Una directiva que crea gran polémica en Francia, donde se acusa a la UE de favorecer el dumping social y la competencia desigual.

En este contexto, Macron ha convertido sus alabanzas en críticas, iniciando una gira europea destinada a convencer a sus socios de la necesidad de reformar la normativa. Tras reunirse con el canciller austriaco, el presidente de la Quinta República se dio cita este jueves con su homólogo rumano, Klaus Iohannis, en Bucarest, donde Macron acusó a la directiva europea de alimentar el “dumping fiscal” puesto en marcha en varios países de Europa del Este. Una práctica que, a su juicio, puede desembocar en un “desmantelamiento de la Unión Europea (…), alimenta a los populismos (…) y nutre a los euroescépticos”.

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Macron y su mujer, reciben un regalo del presidente rumano, Klaus Iohannis, en Bucarest,

Macron acusó en rueda de prensa en Bucarest a “algunos políticos o círculos de negocios” de querer desarrollar “un modelo de dumping fiscal y social” en beneficio de ciertos países de Europa del Este.

Ninguna opinión pública de los países muy desarrollados aceptará el sistema tal y como funciona“.

Macron se reunió el jueves con el presidente rumano Klaus Iohannis para recabar apoyos para un posible endurecimiento de la directiva que permite, por ejemplo, a una empresa polaca ganar un contrato en Francia y enviar allí a trabajadores polacos por período de hasta dos años para llevar a cabo el trabajo, sin tener que pagar cotizaciones en Francia, que son más altas que en Polonia.

El objetivo de Francia es lograr el acuerdo mayoritario en el seno de la UE de aquí a octubre, para una cumbre europea que permita reducir la duración de ese trabajo desplazado, y para reforzar los controles contra el fraude.

El presidente rumano reconoció que hay un “gran descontento” de Europa occidental sobre ese tema, y que hay que “mejorar la directiva” pero “sin eliminar la competencia o el mercado libre“.

Marco “demasiado frágil”

El problema de la directiva de los trabajadores desplazados es que, a día de hoy, propone un marco demasiado frágil, conduce a las empresas francesas a contratar en Francia a ciudadanos del resto de la Unión Europea, en particular de países donde los costes son más bajos”, remarcó el presidente francés durante su comparecencia ante los medios.

La República Checa, Eslovaquia y Rumanía completarán la agenda de Emmanuel Macron en esta semigira con la que pretende hacerse con el aval de los países de Europa del Este en una cuestión que se ha convertido en una línea roja. Una línea donde la ruptura entre el Este –donde se encuentran los principales países proveedores de trabajadores– y el Oeste –encabezado por Francia, Alemania y Bélgica, principales receptores de empleados extranjeros-, preocupa especialmente a los líderes de la UE.

En función de los méritos

En el 2015, Francia estimaba que más de 285.000 empleados contaban con el estatus de “trabajador desplazado”, entre ellos 48.800 polacos, 44.400 portugueses, 35.200 españoles y 30.600 rumanos. Ante estas cifras, Macron defiende la creación de “un verdadero mercado abierto de trabajadores en función de sus méritos, y no porque haya trabajadores que cuestan mucho más baratos en algunos países que en otros”.

Una delicada cuestión que tratará con sus homólogos con el objetivo de llegar a un acuerdo mayoritario para proponer, a finales de octubre en Bruselas, la modificación de la normativa: reduciendo la duración del trabajo desplazado y reforzando los controles del mismo para evitar posibles fraudes.

 

Fuente : Resultado de imagen de elperiodico.com

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